El escritor detrás del teclado
Mi nombre es Luis Aníbal Nez, escritor, publicaré aquí poemas, cuentos, novelas, trilogías y hasta sagas para vosotros. Cada texto antiguo o en desarrollo, está debidamente registrado de forma legal con el correspondiente copyright. Las imágenes por otro lado son ilustrativas, los respectivos copyrights pertenecen a sus correspondientes autores.
Espero con sinceridad que puedan disfrutar de cada poema, relato o novela pues es para vosotros, queridos lectores, que me esfuerzo por mejorar mi estilo día tras día. Comenzaré a contarles un poco acerca de mí.

Nací un cinco de mayo en el Hospital Italiano de Montevideo, Uruguay. A poco de nacer me llevaron a vivir a una ciudad al este del país llamada: Rocha. Viví allí hasta los ocho años de edad. En ese entonces regresé a Montevideo, donde me erradiqué de forma permanente hasta estos días. Al regresar a la capital, fui a vivir con mis abuelos italianos, lo cual hace que hoy en día corra por mis venas una fuerte influencia artística heredada e inculcada por ellos.

Mi abuelo fue un artista plástico y escultor italiano, oriundo de la bella Firenze. Junto a sus dos hermanos, uno menor y otro mayor, emigraron hacia Suramérica en tiempos de la Segunda Guerra Mundial. Sus raíces genealógicas no eran nada convenientes para los desastres que se gestaban. Así fue como en este período tan inestable y aberrante de la historia humana, la guerra estalló. Las fuerzas alemanas invadieron fuera de fronteras y se inició esa suerte de caza de brujas para aquellos considerados enemigos. Inició la pesadilla. Italia se declaró aliada Nazi, así que la situación para mi abuelo y su familia era irreversible, debía escapar, así lo hizo.

Mi abuela fue escritora, libretista y poetisa nacida en la pequeña localidad costera de Loano, Italia. Compartía con ella no sólo las creaciones improvisadas de historias a modo de juego, sino también el placer que genera viajar, conocer lugares nuevos lejanos o cercanos, dentro o fuera de fronteras. Con este objetivo, gracias a ella experimenté por ejemplo mi primer viaje en avión. Algunos cuentos y novelas que encontrarán en este sitio se los di a leer cuando enfermó. Hasta sus últimos días los leyó y me aconsejó de múltiples formas. Espero que dondequiera se encuentre, tenga esos bonitos recuerdos tan frescos como yo.

En cuanto a mis inquietudes literarias, comencé a escribir a muy temprana edad, aproximadamente a los ocho años siendo un niño. Desde mi llegada a Montevideo, me crié sumergido entre bibliotecas de la casa de mi infancia, De pequeño leía primero, jugaba después y unas pocas veces escribía lo que había jugado. Con las películas hice algo parecido. El cine fue fundamental en este desarrollo.

Me vi obligado a redactar un pequeño relato para la escuela con tan solo ocho años de edad. El nombre de esta primera narración fue: Caramelo masticable. A los doce, debí escribir otro cuento para el colegio, el cual tuvo más éxito que el primero entre compañeros y maestra. Este se llamaba: La sortija. El primer relato que publiqué oficialmente fue a los catorce años, se titulaba: La computadora. Fue publicado en una colección de cuentos para el periódico El país de Montevideo.
Desde aquel primer cuento improvisado en la clase de la escuela, no he dejado de escribir jamás.
Luis Aníbal Nez

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